Mascarillas con válvula o sin

La protección individual contra el Covid con elementos como las mascarillas se traduce en una protección colectiva. No sólo se trata de protegerte a ti mismo, sino de proteger a los demás tanto dando ejemplo como utilizando los medios adecuados para ello, desde tener un cuidado sanitario estricto, lavarse con frecuencia las manos o utilizar gel hidroalcohólico, hasta el uso de elementos de protección como las mascarillas quirúrgicas, mascarillas de tela o mascarillas con válvula o sin.

¿Qué tipos de mascarillas existen en la actualidad y cuál me conviene más usar?

En aras de alcanzar esa conciencia colectiva de prevención y cuidado frente al COVID-19, han surgido diversas propuestas y medidas de protección personal. Desde evitar tocar superficies que podrían estar contaminadas hasta el uso de mascarillas sanitarias de toda índole. Hay mascarillas quirúrgicas, mascarillas de tela, hasta mascarillas con válvula o sin como las N95, FPP2 o FPP3.

En el caso de las mascarillas de tela, no tienen tanta eficacia, de hecho dejan pasar las partículas, además de que si están confeccionadas en algodón, son contraproducentes. Las mascarillas de tela mucha gente las lleva porque son más estéticas y se pueden personalizar o hacer caseras, pero no llevan filtro ni están homologadas, por lo que es mejor evitarlas.

Con respecto a las mascarillas quirúrgicas, son muy efectivas, al 98%, económicas y son las que recomiendan las autoridades sanitarias.

Las mascarillas con válvula o sin FFP y N95 (son equivalentes) aseguran también una alta eficacia frente al coronavirus. De hecho son usadas por el personal sanitario pero ¿en realidad son mascarillas que deban estar al alcance de todo el mundo? Las autoridades sanitarias dicen que para la población general son mejores las mascarillas quirúrgicas y que las mascarillas con válvula o sin FFP2 y FFP3 se reserven para personal sanitario o determinados trabajos.

¿Son efectivas las mascarillas con válvula en el centro o a un lado?

Los especialistas indican que llevar mascarilla permite repeler la mayor parte de las gotículas de la saliva o fluidos contaminados, evitando el contagio y teniendo riesgos mucho menores que si no lleváramos nada de protección en la cara.

Una de las mayores críticas a las mascarillas con válvula es que protegen a quien las lleva, pero no a los demás. Esto debido a que tienen la capacidad para filtrar las partículas del aire exterior cuando se inhala, con el inconveniente de que da paso a que las partículas escapen mediante la válvula al exhalar. Esto, en el caso de un paciente infectado con Covid, sigue contagiando a las demás personas que lo rodeen al expulsar gotículas con el virus.

Quizá pienses al leer lo anterior que qué sentido tendría que alguien utilice una mascarilla con válvula como los modelos N95, FPP2, FPP3 si ya está enfermo. El gran problema son las personas asintomáticas, con síntomas leves o que se acaban de contagiar y no lo saben. Si llevan una mascarilla como las antes mencionadas, da igual ya protegerse a sí mismos pero tienen el potencial de contagiar a todos aquellos con los que se crucen en su camino.

Incluso por parte del Ministerio de Sanidad se ha tildado a estas mascarillas con válvula como “egoístas”, porque sólo protegen al portador. Y el verdadero uso de las mascarillas es que haya una reciprocidad: yo me protejo al tiempo que protejo a los demás. Además, debes saber que aunque el uso de mascarillas en España es obligatorio en la calle, están prohibidas las mascarillas con válvula en ciertos lugares. Incluso en otros países y en algunas compañías aéreas tampoco se permite su uso en espacios cerrados.

Seguramente te preguntes que, si las mascarillas con válvula tienen el gran inconveniente anterior, por qué se siguen utilizando o cuál es el propósito de su creación. Y la respuesta es sencilla: las mascarillas con válvula que se ajustan bien al rostro, en realidad deben usarlas profesionales sanitarios o determinadas personas que trabajen en entornos con polvo, tóxicos, etc. Esto es, para que las usen en ambientes contaminados o para que al estar en contacto con personas infectadas ellos no se contagien. Para el resto de las personas no ofrecen ningún beneficio adicional e incluso pueden ser contraproducentes.

¿Debo utilizar una mascarilla con válvula o sin?

Lo más recomendable para el público general es la mascarilla quirúrgica sin válvula. Las mascarillas quirúrgicas, que de aspecto son más sencillas, son las preferibles. Esto es debido a que están hechas de materiales sintéticos y un tejido cerrado que impide el paso de gotículas y también de la humedad, además de llevar filtro y estar homologadas. En Mascarillas Béjar contamos con este tipo de mascarillas, con la ventaja de que a diferencia de aquellas que se venden en la farmacia, estas pueden reutilizarse hasta 5 veces y por supuesto, son lavables incluso en la lavadora.

Esto se traduce en un ahorro considerable, además de que nuestras mascarillas quirúrgicas reutilizables tienen la ventaja adicional de que tienen colores, estampados y diseños muy chulos de diseñadores exclusivos, por lo que podrás combinarlas con tu ropa de diario. No te conformes con la mascarilla blanca o azul tradicional cuando puedes llevar además una mascarilla quirúrgica reutilizable personalizada: en nuestra web puedes solicitar se estampe con el nombre o logo de tu negocio o empresa, por ejemplo. Contamos además con ofertas irresistibles en packs de mascarillas que no te puedes perder: pide mascarillas online al por mayor y las hacemos llegar hasta donde nos digas. Contacta ya o escríbenos a info@mascarillasbejar.com