Mascarillas transparentes ¿son eficaces?

Mascarillas transparentes ¿son eficaces?

Está más que probado que una de las principales medidas de protección que deben aplicarse ante la pandemia del COVID es el uso de mascarillas. Aunque hubo una gran resistencia al inicio de la crisis sanitaria actual, gradualmente la gente ha ido adoptando el uso de la mascarilla como medida de protección eficaz para frenar los contagios por coronavirus. Al respecto han surgido –y siguen surgiendo- diversas propuestas. Desde la mascarilla quirúrgica de venta en farmacias y otros comercios, pasando por las mascarillas de tela, y ahora, la mascarilla transparente como la mascarilla de Mónica Naranjo.

En el caso de las mascarillas quirúrgicas o sanitarias, ofrecen una protección efectiva y se recomiendan como protección contra el COVID-19. El problema que tienen es que son desechables, ya que se tendrían que utilizar al menos una o dos al día (deben cambiarse cada 6 u 8 horas, incluso antes si se humedecen o ensucian).

En el caso de las mascarillas de tela, el problema es que suelen estar fabricadas con tejidos de algodón o que favorecen la absorción. La saliva y las gotículas provenientes de nariz y boca humedecen rápido la tela, haciendo que pierda totalmente su función de protección. Asimismo, muchas mascarillas de tela no tienen filtro y no están homologadaspor lo que pierden mucha eficacia frente al virus y se recomienda llevar mascarillas sanitarias.

Mascarillas Transparentes

¿Qué pasa con las mascarillas transparentes?

Uno de los argumentos en contra del uso de mascarillas tiene que ver con el hecho de que cubren casi la totalidad del rostro. Esto hace que no puedan apreciarse bien las expresiones faciales y que incluso dificulte la comunicación. Esto supone un mayor problema para quienes tienen alguna discapacidad auditiva y que se valen de leer los labios para comunicarse, además de que representa también una barrera para personas con autismo.

Lo anterior ha dado pie a las nuevas mascarillas transparentes, cuyo modelo básico puede tener una cubierta al frente, a manera de ventana, o están aquellos diseños de tipo anatómico hechos de policarbonato flexible. O incluso hay otro modelo que se ha vuelto famoso que es más abierto y totalmente transparente, que cubre la parte frontal del rostro como una especie de mini pantalla. Este tipo de mascarilla se ha hecho popular porque la llevan algunos famosos. 

El problema con este tipo de mascarillas transparentes es que no suelen ser homologadas. Esto es, que no cumplen con la especificación UNE 0065 o con la normativa europea CWA 17553. Siendo así, no garantiza proteger frente a la COVID 19. Además, estos modelos que son fabricados con policarbonato o PVC no pueden certificarse.

Si bien pueden estar acreditadas como equipo de protección personal o EPI, no es un protector respiratorio, señala el Consejo General de Enfermería (CGE).

Esta institución indica además que este tipo de mascarilla protectora transparente no es útil para frenar el contagio. Vendría siendo un complemento similar al de la pantalla, que no filtra, así como tampoco impide la que se propaguen aerosoles, partículas o gotículas que contengan SARS CoV-2.

Además hay otro modelo de mascarilla transparente de última generación, que contiene biosensores, ventilador para respirar, sensor de temperatura, tiene una app que recoge y analiza los datos, entre otras cosas. Pero sigue siendo un prototipo y no está disponible. Incluso hay un modelo mucho más modesto que este tiene un coste muy elevado: más de 50 euros por unidad.

En todo caso, las mascarillas transparentes homologadas, y solo si ofrecen la seguridad y garantía necesaria de demostrar su eficacia contra el coronavirus, deberían usarlas sólo personas con discapacidad auditiva, periodistas que trabajen en TV, personas que están dentro del aspecto autista o incluso docentes en sus aulas. Sin embargo, como la salud es primero, haciendo un balance entre sus beneficios y sus contras, es preferible recurrir (a excepción de este tipo de colectivos) a un modelo de mascarilla que cumpla con los estándares y normativas sanitarias.

¿Hay opciones más económicas y seguras en lugar de la mascarilla facial transparente?

Claro que sí. En Mascarillas Béjar te ofrecemos mascarillas de alta calidad. Están fabricadas en Béjar, Salamanca, y cuentan con certificado AITEX (Organismo de Certificación de Equipos de Protección Individual) de acuerdo con la norma ISO/IEC 17065:2012 y UNE-EN 14683:2019+AC. Tenemos mascarillas reutilizables, que tienen la gran ventaja de usarse varias veces y pueden lavarse hasta 5 veces, incluso en la lavadora, así que ahorras y no gastas tantas mascarillas quirúrgicas.

Si lo que te preocupa de las mascarillas es la estética o la moda, en Mascarillas Béjar tenemos mascarillas reutilizables con diferentes colores y estampados originales, para no llevar la típica mascarilla médica. Tenemos además una colección exclusiva de mascarillas hecha por diseñadores como Ana Locking, Roberto Torretta, Devota & Lomba e Ion Fiz.

Nuestras mascarillas tienen 3 capas. La capa externa es de polipropileno de 25 g (Spunbond), el filtro está hecho de BFE 99 de 25 g (Meltblown) y la capa interna, es de polipropileno blanco de 25 g (Spunbond). El alambre es muy cómodo gracias a su cubierta de plástico, mientras que el elástico está hecho de poliéster y elastómero, de 3 mm de grosor, ¡son mascarillas que no irritan tus orejas!

Ni siquiera tienes que salir de casa para comprar nuestras mascarillas, las compras online y las llevamos hasta tu casa por mensajería. Contamos con packs familiares de mascarillas, para colegios, institutos y empresas. Además, podemos personalizar tu mascarilla reutilizable con el diseño que quieras.

Si buscas mascarillas sanitarias, en Mascarillas Béjar el precio es muy bueno: un pack de 100 unidades de mascarillas te costará menos de 70 euros. O un pack familiar de 200 unidades menos de 150 euros. Para cualquier duda contacta o escribe a info@mascarillasbejar.com